29 agosto 2006

Discurso final de la jornada de la Memoria

Discurso final que se leyo despues de una jornada de la MEMORIA

Como es sabido, durante el denominado Proceso de Reorganización Nacional se han cometido múltiples violaciones a los Derechos Humanos. En la dictadura militar ocurrieron hechos tan aberrantes y degradantes que no tienen antecedente por su magnitud en toda la historia Argentina.
Durante esta jornada, con el propósito de preservar la memoria colectiva, se ha tratado de describir de la manera más apropiada posible todos los episodios y características del genocida PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL, así llamado por sus propios gestores. Hemos recorrido desde una perspectiva histórica lo sucedido durante el período 1976-1983, teniendo en cuenta que la totalidad de los alumnos del colegio no hemos vivido esta época, mediante los valiosos testimonios y el trabajo de todos.
Todos nosotros, desde que tenemos uso de memoria, hemos vivido en un régimen democrático, pero éste sin dudas ha tenido importantes fallas y retrocesos. No debemos caer en la idea burda y reaccionaria de que el PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL realmente no ha terminado, pero debemos reconocer que han quedado heridas que aún no cierran. Una de ellas es el cambio abrupto de los valores de la sociedad en que vivimos, pero para hacer un interesante y completo análisis de este cambio, necesitaríamos de mucho más tiempo. En lo que nos centraremos, básicamente, son las problemáticas de este sistema democrático y más específicamente de las fallas (o aciertos) del controversial gobierno de Néstor Kirchner.
Hoy en día vemos como las organizaciones emblemáticas de Derechos Humanos, entre las que encontramos a las Madres de Plaza de Mayo y a las Abuelas de Plaza de Mayo, se han alineado con este gobierno. La razón principal de esta alianza sin duda ha sido la política que tiene esta administración en materia de los compañeros desaparecidos. No hay que olvidar que la gestión Kirchner ha cedido la ESMA a los organismos de derechos humanos., se han eliminado las leyes del perdón (Obediencia Debida y Punto Final), se ha abolido el decreto del ex presidente Fernando De La Rua que negaba las extraditaciones de los asesinos a otros países, se han hecho purgas dentro de las FF. AA., entre otras cosas. Esto ha significado un gran avance; pero el problema es que mientras se realizan estas acciones tan significativas, las violaciones a los Derechos Humanos continúan, y los culpables del Terrorismo de Estado no han sido condenados, ya que cumplen condenas en sus domicilios o en cárceles VIP y muchos de los gestores intelectuales siguen ocupando lugares en el gobierno. Aún teniendo a la vista las listas de quienes integraban el personal de cada centro de exterminio y las de los detenidos-desaparecidos que pasaron por ellos, los jueces exigen que se pruebe cuándo, cómo y a quién secuestró, torturó, violó y asesinó cada uno.
Aunque por un lado este gobierno publica su política de Derechos Humanos como un eslabón importante de su tarea, según la CORREPI, el 2005 ha sido el año con más asesinatos cometidos por las fuerzas represivas del Estado. Durante la gestión kirchnerista se vivieron múltiples casos de represión:
*La represión efectuada contra los trabajadores de los subtes, sumadas a las amenazas telefónicas a los dirigentes gremiales, circunstancia característica de un Estado terrorista
* La militarización de la ciudad de Las Heras, donde se han registrado numerosos casos de torturas, dignos de la dictadura militar.
*La violenta represión policial a los trabajadores de Coto.
*Los asesinatos de Ibáñez y Cuellar en Libertador Gral. San Martín, Jujuy a fines de 2003.
*La detención, encarcelamiento y tortura a trabajadores y desocupados, incluidos mujeres y niños en Caleta Oliva.
*El desalojo violento de la planta de Gatic en Pigüé.
*La ocupación policial y las amenazas a los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatense (empresa del Grupo Clarín) de Capital.
*La represión a los trabajadores de Firestone.
*La persecución y proscripción a los ferroviarios de la Seccional Gran Buenos Aires Oeste
*La represión en Salta por la lucha contra el tarifazo del Agua.
* La represión y encarcelamiento en los hechos de la Legislatura.
*La represión violenta de la manifestación del 31 de agosto en Plaza de Mayo por la venida de De Rato
*El desalojo violento de las familias de Villa Inflamable en Avellaneda.
* La feroz represión en Mar del Plata por el arribo de Bush.
* La represión a desocupados en La Rural donde una chica perdió a su bebe por un palazo de un gendarme.
* Siguen vigentes las torturas en las comisarías, cuyas principales victimas son los adolescentes pobres.
Hay que destacar que este gobierno, que se jacta constantemente de estar en contra de la represión como método, es la gestión “democrática” que más personas detenidas por cuestiones políticas lleva en su haber, más de 5000 procesados por cuestiones políticas, en la que destacamos la inconcebible detención del ya liberado Gabriel Roser, un luchador social que estuvo preso más de un año por un crimen que la Policía Bonaerense le adjudicó injustamente. Además, en este período K han crecido en magnitudes exorbitantes la criminalización de la protesta social y la criminalización de la pobreza, las armas más fuertes de esta democracia para reprimir a los marginados.
En la Carta de Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, los artículos 23, 25 y 26 contemplan el derecho de todo ser humano a vivir dignamente, a educarse gratuitamente, a alimentarse, a arroparse, a tener acceso a la salud, a ser remunerado dignamente y a la asistencia por desocupación. Estas necesidades son Derechos Humanos que a más de la mitad de los argentinos les son negados. El modelo económico de la dictadura militar, con distintas características y dimensiones, sigue vigente. Se ha festejado el pago de una deuda en gran parte ilegítima, ya que una suma de más de 10 mil millones de dólares es “deuda sucia”. De todos modos, en un país donde el salario real cae constantemente, donde diariamente son dados de bajas miles de planes sociales que significan el único ingreso de miles de familias, donde se necesitan 1800 pesos mensuales para vivir dignamente siendo la gran mayoría de los salarios familiares inferiores a esta cifra, ese pago es un lujo demasiado grande como para afrontar. Se festeja el pago en un país golpeado por el hambre, por enfermedades dignas del medioevo (basta dar una recorrida por Budge y ver los cuadros que presentan los más niños). Vivimos en un país donde los recursos energéticos no renovables son explotados por compañías extranjeras que se llevan toda la ganancia y dejan limosnas y contaminación en nuestros suelos; donde nuestro rico territorio agrícola está apropiado por un puñado de familias nucleadas en la Sociedad Rural Argentina, que apoyo abiertamente el genocidio, que generaliza la plantación de soja de una manera irracional y totalmente nociva para nuestro suelo. Además se renovaron en el 2005 casi todos los contratos con las compañías privadas extranjeras proveedoras de servicios.
Obviamente hay una gran diferencia entre el proceso abierto a partir de 1983 y el impuesto en 1976, y ante el peligro de que las Fuerzas Armadas tomen el poder, hay que defender este régimen, aunque se vea plagado de fallas y violaciones a los Derechos Humanos.
En un punto y aparte, hay una realidad, que por más dolorosa, es necesario recalcar: las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo ya son ancianas y en algún momento nos van a dejar. Es por eso que nosotros, los pibes, tenemos el deber y la necesidad de elevar la lucha por los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos y mantener la memoria viva. Somos los encargados de que el saqueo moral y material al país finalice de una vez por todas, para que nuestros hijos vivan una realidad mejor. Y para eso hay que luchar, luchar hasta la última gota de aliento, contra este sistema hambreador y asesino de niños. Somos el futuro a flor de piel, no nos queda otra que tomar en nuestras manos este presente de mierda que nos golpea en la cara en cada instante; que nos dice: “sos lo que tenés”; que les quita a muchos para darles a unos pocos, y transformarlo en un futuro digno, pero digno para todos. Pero para eso hay que comprender, pasado y presente. Y en parte por eso es esta jornada.
Las personas que se llevó la dictadura y que se llevan los gobiernos actuales son personas que creyeron y lucharon por un país mejor, por un mundo mejor y el homenaje más digno que les podemos hacer es levantar sus banderas y sembrar con éstas la patria nueva, la patria grande, la de todos por todos, donde el poderoso no tenga impunidad para aplastar a millones o más bien, donde no existan los poderosos. Por eso hay que entender que corremos con una gran ventaja: estamos en una posición económica cómoda; en un lugar de la sociedad donde la vida en general es bastante lineal y eso no es ninguna casualidad. Hechos como el famoso “Corralito” ocurren muy pocas veces y cuando lo hacen, terminan, por ejemplo, con la destitución de un presidente constitucional. Estamos en un sector decisivo para la vida política y social de todo el país. Tenemos infinidad de armas para luchar por los que no tienen nada, por los desposeídos. Y aunque duela decirlo, hoy por hoy estamos estáticos, casi ajenos al mundo inmenso que nos rodea.
La dictadura genocida, junto al menemismo marcaron a fuego a nuestra generación la idea de que hacer política es para algunos nada más; tenemos como asimilado que no nos tenemos que preocupar por las injusticias porque no nos tocan, que nuestros cómodos sillones y nuestras exitosas carreras nos hacen mejores personas, nos impusieron la idea que tenemos que competir para llegar lejos. Nos inculcaron el INDIVIDUALISMO y esto de lo que tenemos que desprendernos si queremos un progreso general, si queremos ampliar nuestro panorama de visión afuera de la burbuja que nos es impuesta.

AGRUPACIÓN ESTUDIANTIL EQUIS